La Coral Bona Cantica invita a todo aficionado coral a su próximo recital, que tendrá lugar en la Iglesia de San Bartolomé (Logroño) el viernes 23 de abril de 2010, a las 20:30h.
El acto será de entrada libre, y ha sido organizado por la Direción General de Cultura del Gobierno de La Rioja, como parte de los actos de conmemoración del Año Jubilar.
Prólogo al recital
Toda música, así como cualquier ruido cotidiano, actúa sobre sus oyentes por medio de la misma física sonora, agitando el aire, cuya vibración llega hasta el cerebro transformada en señales sensitivas. ¿Qué distingue, pues, la serena belleza de una sonata de Beethoven del ruido estridente de un claxon que podamos oír por la calle?
Contestar a esta pregunta ha sido la obsesión de músicos y filósofos a lo largo de los siglos. En palabras del famoso compositor contemporáneo John Cage: Dondequiera que estemos lo que oímos es fundamentalmente ruido. Cuando lo ignoramos nos perturba. Cuando lo escuchamos, nos resulta fascinante.
No es, por lo tanto, la adhesión a unas normas estilísticas o armónicas concretas lo que hace de la música un arte, sino la capacidad que tiene transmitir sensaciones al oyente. De transportarle a un lugar y tiempo diferente, o sencillamente de contagiarle un sentimiento.
El 29 de mayo de 1913 se estrenaba “La Consagración de la Primavera”, de Igor Stravinsky, en medio de un monumental escándalo, pues el autor rompía con los moldes encorsetados de la época en busca de nuevos horizontes expresivos. Era ésta una música nueva, rebelde, donde los recursos expresivos se tomaban sin atender a normas ni a cánones establecidos.
Stravinsky no hizo sino plasmar por primera vez en una gran obra sinfónica los principios que ya habían estado perfilando, no sólo él, sino muchos de sus contemporáneos. Una revolución, o mejor dicho, una renovación de los usos musicales vigentes hasta ese momento, en busca de nuevos horizontes expresivos que no estuvieran ligados a normas formales.
Hace precisamente siete años (el 23 de abril de 2003), Bona Cantica se presentaba por primera vez ante el público en este incomparable marco de la Iglesia de San Bartolomé. Ya entonces uno de los objetivos principales que se perfilaban para el coro era el de traer a La Rioja las nuevas tendencias en lo que a Música Coral se refiere. Nuevas tendencias en las formas, pero también en los contenidos.
Hoy vemos cumplido este objetivo con la presentación de este concierto, íntegramente compuesto por obras de música contemporánea. Algunas de ellas son viejos conocidos dentro de nuestro repertorio; otras, en cambio, son de reciente preparación.